Es como si el Karma me estuviera poniendo a prueba de nuevo. ¿Para qué? No lo sé. Nunca sé nada, solo cuestiono.
Demasiado tiempo hace ya de todo, demasiado poco en ocasiones en que me duele como si hubiera sido ayer cuando me tuve que separar de mis maravillosos compañeros del Lluís Vives. Así que (¿por qué no?) compañeros, camaradas, amigos, gente a la que echo mucho de menos, os dedico esta entrada. Supongo que ya estaréis informados de todo lo que ha ocurrido estos últimos días en el centro de Valencia, lo que los policías han hecho, lo que... en fin, no tiene palabras. Y siento como si tuviera que haber estado allí. Como si tuviera que haber sido mucho más fuerte de lo que en su momento fui porque era mi destino ayudar a Lara, a Sheyla o a Julia (entre muchos otros que sufrieron la brutalidad policial). Siento que la vida me envió a ese instituto porque yo debía haber estado allí, en estos días tan sumamente críticos para el país y para la educación. Ojalá todo esto no hubiera pasado, pero ha pasado, y yo no estuve allí, defendiendo mi derecho a estudiar y aprender y corriendo delante de una manada de perturbados policías junto con mis compañeros. Porque aunque me haya ido, ellos siguen siendo mis compañeros y no solo los que ahora comparten conmigo el día a día. Y ahora, más aún, ahora todos debemos permanecer unidos. No tenemos armas, pero somos muchos más, y venceremos.
Señores y señoras, no quiero alarmarles, pero el fin del mundo conocido de acerca, y esperemos que no vaya a peor.
Por otro lado: mi abuela. En el hospital, una operación. No es grave, ni parecido. Pero mi mente no se calla, no me deja en paz: "no soporto los hospitales, quien haya vivido experiencias propias y horribles en ellos y les tenga tanta fobia como yo me entenderá; pero es mi abuela, ¿voy a verla?... y así paso las tardes: escribiendo, dudando, llorando y sin saber qué hacer". Y relacionado con esto: Elena. Ya le he dicho (escrito) lo que tenía que decirle, pero no podré entenderlo plenamente hasta que no me ocurra lo mismo.
Luego, el tema del amor, el puto amor, así de claro. Sí, es bonito. Os dejo una canción que describe lo que pienso de él: Sidonie - Viva el loco que inventó el amor El amor duele, duele mucho, un dolor absoluto e insoportable. No te mata, y tampoco te hace más fuerte. No te hace heridas ni sangras por él. No te da fiebre, no te gustará. Serás una persona pasiva, tonta y seria, no sabrás nada de nada, no querrás salir a la calle ni quedarte en casa, no querrás dormir ni despertar, solo: estar, como un mísero vegetal, como si hubieras pasado concienzudas horas fumando marihuana... http://www.youtube.com/watch?v=v0fgaR2WnTc Alegre como un vegetal, no hay más. Y eso soy, o no, bueno sí, o no, bueno no sé, no sé nada, da igual, déjalo.
Con esto será suficiente para que nunca llegues a entenderme.
Cristina... no quiero que sufras, pues verte mal me hace sentir mal e impotente ante una situación en la que no puedo hacer nada por la distancia. Solo puedo enviarte palabras de consuelo y todo mi amor. Piensa que si no te hubieras cambiado de instituto tal vez no nos hubiéramos conocido así de bien, o de haber estado aún en el Luis Vives temo por lo que te pudiere haber pasado.
ResponderEliminarNo soy perfecto y lo sé, que más quisiera, pero por mucha marihuana que uno fume te puedo asegurar que los sueños no cambiarán, y que si tú sueñas de verdad con algo, puedes alcanzarlo. No eres ningún vegetal, y aunque sabes que me encanta cuando dudas de esa manera, quiero que no dudes en esto:
Alegre sí, pero nunca como un vegetal, con una mente tan brillante como la tuya.
Quiero que no lo dudes y me digas "No, no soy ningún vegetal", con total confianza.
Bella reina, eres maravillosa.
You are my wonderwall
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar