24/8/12

Lo que necesito

No, no es culpa mía. En ningún momento te pedí nada más que una pluma y una sonrisa eterna. No he recibido ninguna de las dos. Llevo meses esperando el cambio que tanto prometías y realmente lo siento. Siento que no seas capaz de ser tú mismo, ni siquiera estando conmigo. Siento que no te preocupes por ti, no te cuides, no confíes en ti mismo, siento que no seas capaz de pedir ayuda o de saber que la necesitas. Siento que la vida te haya tratado mal y que te hundas por eso. Hay gente que lo ha pasado peor que tú y yo juntos. ¿Nosotros? No, yo necesito algo más que esto. 




Necesito a alguien capaz
de todo y de nada,
capaz de romper
esta maldita rutina diaria.
Necesito una persona
salvaje y decidida,
feroz. Salida del fuego
más ardiente del infierno.
Y estando sin salida
que derrumbe todo 
y dé pasos rápidos
sin echar la vista atrás.
Con seguridad y armonía
en su interior. Con alma
de viejo presidiario.
Ver su tatuaje real
de sangre de muchos años
de lucha sobre la espalda.
Que me levante con un brazo 
y diga que para él
soy lo más alto del mundo
a lo que podría llegar.
Un hombre sin miedo,
con fuerza y un arma
guardada en el bolsillo.
Alguien que sea capaz
de matar si me hieren.
Que tenga tanta labia
como un presidente
americano, y sus trajes.
Una persona formal,
elegante y mil veces
mejor que yo,
esa es la clave.

6/8/12

Reina del dolor



Soy reina de afectos y defectos
cayendo de tus alas,
tuyas, ángel perverso,
de tu infierno inmenso
adonde huyen las balas.

Soy reina de estupideces
e inconsciencia
que merece
cada cual que perece
y se aferra a la vida muerta.

Soy reina de caídas
con encanto,
con heridas
que vacían
la existencia del espanto.

Y muero estando aquí,
y ya ni mi garganta
ni mi muerte
ni mis venas
ni mis sienes
ni mis armas
cargadas de pena
alivian el dolor de existir...

1/8/12

Algo más que eso





- ¿Qué quieres merendar, cielo?


Dani señaló un pastelito.


- Algo más barato.


Dani señaló un croissant.


- Algo más sustancioso.


Dani señaló un bocadillo.


- Algo más ligero.


Dani señaló una palmera.


- Algo más blandito.


Dani señaló una napolitana.


- Algo más redondo.


- Eso no tiene sentido, abuela.

- ¡Hazme caso!


- Dime qué quieres que elija y acabamos antes.


- Que elija la señorita.


La dependienta, sonriendo, le dio a Dani una rosquilla blanda. Al morderla, el niño encontró un collar.


- Quédatelo, lo entenderás pronto.


Y Dani aferró el collar contra su pecho en el funeral, dos meses después.