4/3/12

Un nuevo comienzo



He perdido por completo el norte. He resurgido de mis cenizas como el Fénix. Me siento como una niña deseosa por aprender que no sabe nada, o que no quiere que los demás sepan qué sabe para ver las cosas desde muchos puntos de vista. He cometido muchos errores, supongo, como todos o más. He estado en el estado más bajo en el que me podía encontrar, en todos los sentidos. He vivido cosas inapropiadas para mi edad y para cualquiera, como todos o más. Tengo miedo y ganas de conocer. Existo, y no solo eso: vivo. Es como empezar cada segundo de nuevo. Estoy empezando a conectarme con el mundo. Miro a las personas de una manera diferente, como lo que son: personas con historias, sueños, inquietudes, pensamientos... Cada persona es una nueva experiencia. Mis ojos son más limpios. No juzgo como solía hacer. Mi pensamiento es ahora más abierto. No cierro mi mente, no exijo. Tengo la posibilidad de cumplir mis sueños más cercana. Puedo elegir. Abrazo a menudo. Escucho atenta cualquier palabra sincera. Hablo si alguien se interesa en conocer mi historia. Sueño con posibles y dejé de lado los "absurdos". Tengo las mismas preferencias pero no rechazo otras vivencias nuevas. Canto en medio de la calle sin llegar a molestar. Contagio mi risa. Dejé de llamar a las personas "el resto". Paso más tiempo con quienes quiero, sin dejar de lado mi futuro. Visto como me gusta, sin preocuparme por cómo me miren. Estoy dejando crecer mi pelo para poder enredarlo con el viento. No leo revistas de moda. Me siento bien, me siento guapa sin pasarse. Reconozco que soy superdotada de inteligencia y que carezco de otras muchas cosas. Admito que ya no leo tanto como antes por falta de tiempo y exceso de sueño. Soy consciente de que estoy en una etapa difícil de la vida: la adolescencia. Sé que no siempre tengo razón. Me paro a sentir el arte, a pesar de las miradas extrañadas de la gente. Lloro si quiero y no me cubro la cara. Sonrío siempre que puedo. Puedo sentir dos cosas opuestas al mismo tiempo y no me da vergüenza. No necesito maquillarme para sentirme hermosa, pero si quiero me maquillo. Escribo poemas tristes porque me gusta el drama y porque descargo lo malo que llevo dentro sobre el papel y no sobre mí misma o sobre otras personas. Acaricio más tiempo a mis perros. La música me hace volar. La pintura me ayuda a soñar. El cine me impulsa a otras dimensiones desconocidas por la razón. Sé que cada vez estoy más cerca de la muerte y por eso sé también que ser una leyenda está más próximo. Agradezco cada gesto, palabra o aprecio. Pido perdón a cada error cometido y a cada persona que hice daño. Amo. Me despido. 

1 comentario:

  1. Por todo eso y más, te adoro y te quiero. Eres única y me haces sentir afortunado. Cada palabra que pienso es para ti (las buenas XD), te regalo no solo mis palabras. Todo cuanto tengo.

    Te quiero :)

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