Tenía que levantarme antes de lo normal, porque ayer estaba tan cansada que decidí ducharme por la mañana. A las seis y media tenía que sonar el despertador. Me fui pronto a dormir. Al cabo de un rato, me desperté. Eran las dos. Pero yo no tenía sueño, así que me fui al baño para arreglarme y comenzar el día antes que nadie. Dejé correr un rato el agua caliente. Me vestí, me peiné, me preparé la mochila y repasé lo que tenía que hacer. Para mi sorpresa, solo recordaba que era viernes. No sabía en qué día, qué mes y qué año vivíamos. Miré la fecha en el móvil: 02/03/2012. Y entonces empezó todo:
Vale. Hoy tengo que entregar dos trabajos, tenemos que hacer la performance a la salida del instituto, tengo que conseguir un pantalón blanco y tenemos teatro. Un día importante. Tengo hambre. Pero primero me preparo las cosas y termino de arreglarme. Ya son casi las tres. Perfecto, aún me quedan cuatro horas y media para salir de casa. Mis perros hacen mucho ruido, y van a despertar a mamá y a Fede. Los subo a la cama para que sus uñitas dejen de chocar contra el parqué y los tranquilizo. ¿Cómo se llaman? Ah, sí, recuerdo que la chica se llama Chispy. ¿Y el otro? Ni idea. ¿Qué hice ayer? ¿Y anteayer? ¿Y el resto de días? Recuerdo con quién estuve pero no qué hice... Extraño. Me siento vacía, y mi mente lo está. Veo imágenes confusas. Nunca había sentido nada igual. Sé que todos tenemos un pasado, pero no todos lo recordamos... Yo, hoy, no. Mi pensamiento comienza a divagar salvajemente. Entonces, sin saber cómo, me encuentro en una habitación que no reconozco. Las cosas que hay sobre las estanterías son las mías, algunas. El armario, la ropa y la forma de las paredes son como las de mi habitación. Debe de ser la mía... Suena la puerta, abriéndose. ¡Qué miedo! ¿Quién narices está entrando en mi casa a estas horas? No permitiré que le hagan daño a mi familia. Pero me quedo paralizada. No sé cómo reaccionar. Oigo gritos. No hago nada. La puerta de "mi" habitación se abre desde fuera. Pienso que voy a morir. Es mi madre. "Hola". Está vestida y maquillada a estas horas. Miro el reloj: son las tres. Me habla, lo sé porque la oigo. Pero ni la entiendo ni me esfuerzo por entenderla. Estoy en estado de shock. Cada vez tengo menos respuestas y más preguntas. "Mamá, ¿qué haces aquí? Son las tres." Al cabo de un rato de no entender nada, sé que son las tres de la tarde. ¿Qué ha pasado? ¿Ya he vuelto de clase? No, ni siquiera sé cómo se llama mi perro.
Psicosis amnésica. Amnesia psicótica. Como prefieras. Así que, desde hoy, vuelvo a ser una niña aprendiendo.

Tranquila. Siento ahora una extraña sensación, no sé que es. Tal vez quiera olvidar algo de mi vida... tal vez. Solo hay una cosa que no quiero olvidar y que no quiero que olvides.
ResponderEliminarEstoy aquí para lo que quieras. Puedes contar conmigo cuando quieras. Por mi parte me encontraré con muchos problemas, pero no te preocupes.
Quiero olvidarme del mundo y que nada vuelva a molestarme.
Solo quiero recordar una cosa. Solo quiero que recuerdes una cosa.
No olvides que te quiero y que no hay nada en este mundo que me importe más que tú.
Eres lo más importante en mi vida.