14/7/12

Metros constantes

La estación de trenes en San Isidro me mantiene informada de que todavía hay vida en el planeta. El cementerio, justo al lado, me señala que la muerte sigue presente en ella. Unos metros hacia la izquierda, yo y mi soledad. Y un poco menos lejana, la parada del metro. El ruido cada dos minutos, ver las máquinas pasar desde la ventana. Y mi madre, durmiendo. Y David, lejos... muy lejos. Me pregunto qué será de los demás. A quien quiera que lea esto: rescátame, ayúdame, sácame de este vacío pozo sin fin. Me hundo con mis pensamientos. Mi existencia se basa en haber dejado de sentir hace unos meses. Es cierto que no verás ni una lágrima en mis ojos, el problema es que las sonrisas y el dolor fantástico de pómulos han quedado también atrás. Soledad, yo y nada más. Me pregunto qué será de mí pero, sobre todo, qué es de los demás, aquellos que decían quererme y me han dejado a solas con esta oscuridad.

3 comentarios:

  1. Muchas veces somos tan egoístas que queremos que estén pendientes de nosotros cuando tenemos problemas, mientras nosotros mismos no lo estubimos con esas personas cuando ellas lo necesitaban realmente o simplemente cuando nos combenía, eso tarde o temprano te pasa factura.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No es mi caso. Soy una persona que da su vida a los demás. Aunque no sepa quién eres, si un día me necesitas, voy a estar contigo, porque si las personas no nos ayudamos entre nosotros, ¿quién lo hará? Y gracias por leer mi blog, en otro momento podrás encontrar algo más optimista u original :)

      Eliminar
  2. ¿Estoy lejos? No.
    Tal vez mi cuerpo se encuentre muy distante, pero yo estoy contigo en cada momento. Piensa en mi, porque yo estaré pensando en ti.
    No sé si lo leí o lo vi en una película, pero cada noche, cuando la luna se alce sobre las estrellas, obsérvala.
    Yo estaré mirando a la misma luna y, aunque estemos distantes, compartiremos ese momento. Estarás conmigo y yo estaré contigo.
    Te quiero y no son tonterías. Haré cuanto pueda por estar a tu lado, pues eres todo lo que quiero.
    Aunque te sientas sola, sabes que no es verdad, porque aunque no puedas ver a los que te quieren, sabes que están ahí. Puede que pasen semanas, meses e incluso años sin que te vea, pero cada segundo que pase tendré más y más ganas de estar a tu lado.
    Tú y solo tú eres la estrella en la película de mi vida. La protagonista, la actriz principal... eres tú.
    Eres la directora de mi vida.

    ResponderEliminar